
En La Cenicienta encontrarás varios dibujos; este es Cenicienta y el Príncipe con el Castillo, listo para imprimir y darle tu toque.
Para padres y profesores · El vestido de baile de Cenicienta es uno de los más icónicos de Disney. Practicar los degradados de azul celeste a blanco es un buen ejercicio de técnica.
Para La Cenicienta conviene trabajar por bloques: primero los colores base en toda la figura, luego las sombras. Así es más fácil mantener la coherencia del conjunto.
No hay que apresurarse: colorear despacio es tan válido como hacerlo rápido, y suele dar mejores resultados.
La escena de Cenicienta y el príncipe en el castillo es el clímax del romance de la película de 1950: el instante del baile en el que Cenicienta deja de ser la chica del vestido mágico y empieza a ser ella misma. El príncipe no sabe quién es ni de dónde viene. Es una de las escenas de baile más animadas con cuidado de toda la historia de Disney.
Cenicienta y el príncipe bailan juntos con el castillo de fondo o visible a través de una ventana. Cenicienta lleva el vestido azul hielo de la hada madrina con los guantes blancos. El príncipe viste uniforme de gala blanco con detalles dorados. La postura es de vals, con las figuras inclinadas la una hacia la otra.
El vestido de Cenicienta es azul muy pálido, casi blanco, que se sombrea con azul cielo en los pliegues. La falda tiene volumen — usa líneas curvas para indicar el movimiento del tejido. El príncipe va en blanco marfil con hombros dorados y banda azul cruzando el pecho. El fondo del castillo puede quedar en amarillo muy pálido o gris perla para no competir con los protagonistas.
El azul hielo del vestido de Cenicienta fue el resultado de varias iteraciones de los diseñadores de Disney: primero fue blanco, luego amarillo, y finalmente azul suave porque era el tono que mejor funcionaba bajo la luz de candelabros del baile. El azul también conecta visualmente con la noche exterior, sugiriendo que Cenicienta pertenece a ese momento mágico y efímero.
¿El castillo del fondo se colorea con detalle o queda difuminado?
El castillo debe quedar en segundo plano visual. Coloréalo con tonos muy pálidos — amarillo muy suave o gris azulado — y sin detalles de ventanas ni decoraciones. Si el castillo tiene tanto detalle como los protagonistas, el ojo no sabe dónde mirar.