
Si te apetece colorear Hipopótamo Madre e Hijo, aquí tienes la plantilla a tamaño cómodo. Forma parte del conjunto de Animales.
Para padres y profesores · Colorear animales con sus colores reales ayuda a los niños a desarrollar memoria visual y conocimiento del mundo natural.
Para Animales conviene trabajar por bloques: primero los colores base en toda la figura, luego las sombras. Así es más fácil mantener la coherencia del conjunto.
No hay que apresurarse: colorear despacio es tan válido como hacerlo rápido, y suele dar mejores resultados.
El hipopótamo es uno de los mamíferos más peligrosos de África a pesar de su dieta herbívora, capaz de defender ferozmente a sus crías ante cualquier amenaza. Las madres cuidan a su cría durante los primeros años de vida, enseñándole a nadar casi desde el nacimiento, ya que los hipopótamos pasan gran parte del día sumergidos en ríos y lagos para proteger su piel sensible del sol.
Una hipopótamo adulta aparece junto a su cría, normalmente más pequeña y de proporciones más redondeadas, en una composición que transmite protección y cercanía. Ambos muestran el cuerpo voluminoso, las orejas pequeñas y redondas en lo alto de la cabeza y las fosas nasales prominentes, típicas de un animal semiacuático.
Pinta ambos cuerpos en gris azulado, con la cría en un tono ligeramente más claro que la madre para diferenciarlas con facilidad. Añade brillos de agua con pequeñas zonas sin colorear o en blanco muy tenue sobre el lomo, simulando gotas o la superficie húmeda de la piel. El interior de las orejas y las fosas nasales se pueden marcar en un rosa grisáceo suave.
El gris azulado imita la piel realmente lampiña y gruesa del hipopótamo, que segrega una sustancia rojiza natural, apodada erróneamente sudor de sangre, que actúa como protector solar y antibiótico. Mantener el mismo tono en madre e hija refuerza visualmente el vínculo familiar de la escena.
¿Por qué los hipopótamos pasan tanto tiempo dentro del agua?
Su piel carece de una capa protectora eficaz contra el sol y se deshidrata con rapidez fuera del agua. Sumergirse casi todo el día les permite regular la temperatura corporal y evitar quemaduras, saliendo principalmente de noche para alimentarse en tierra.